La Liga del Mundo Islámico condena la agresión de la milicia terrorista hutí contra Medina.
La Meca :
La Liga del Mundo Islámico condenó con la mayor firmeza el ataque terrorista perpetrado por la milicia hutí contra la central de distribución eléctrica de Taiba, en la ciudad de Medina, la ciudad de nuestro Profeta (la paz sea con él). Esta central abastece de electricidad, entre otros lugares, a la noble Mezquita del Profeta. Este ataque se inscribe en la continuación de la agresión criminal contra el Reino de Arabia Saudita, cuyo terrorismo se ha extendido a las Dos Sagradas Mezquitas, provocando peligrosamente los sentimientos de más de dos mil millones de musulmanes.
En un comunicado de la Secretaría General, el Secretario general de la Liga y presidente del Consejo de Ulemas, el sheij Mohammed ben Abdulkarim Alissa, denunció la línea terrorista del movimiento hutí y sus ataques dirigidos a atentar contra la sacralidad de los Lugares Santos, así como contra varios bienes civiles. Calificó estos actos de violación flagrante de los valores de nuestra noble religión y de los principios humanos más elementales.
Quienes se autodenominan «Ansar Allah», los partidarios de Dios, revelan con sus actos un proceder terrorista que viola los santuarios religiosos y hiere los sentimientos de fe y de humanidad. Nada en estos actos constituye un apoyo a Allah y a Su Mensajero, la paz sea con él, contrariamente a lo que pretende esta facción extraviada con sus reiterados crímenes terroristas. Por el contrario, traicionan la religión y a los musulmanes y se apartan del camino de Allah y de Su Mensajero.
En nombre de los órganos, organismos y consejos internacionales de la Liga, así como de todos los pueblos musulmanes reunidos bajo su égida, el SG reafirmó su plena solidaridad con el Reino de Arabia Saudita en todas las medidas que adopta para contener el terrorismo de los agresores, proteger la sacralidad de los lugares santos y preservar la vida de los musulmanes. Rogó a Allah, el Todopoderoso, que conceda la victoria al Reino sobre estos criminales culpables, que han violado los santuarios religiosos y los lugares santos de los musulmanes, y que proteja su tierra, a sus dirigentes y a su pueblo de todo mal.